Un cuerpo prestado

Dicen que después del mayor error de tu vida llega aquella bendición que permitira que te reemplantees si todo aquellonpor lo que un dia sufriste valio la pena despues de todo. 

Y con que alegria reclamo aquello que no es mio. Aquello que tomo prestado de a ratos y me colma de tranquilidad y júbilo aún no estando en su presencia.

Culmina una noche y a los primeros rayos de sol se asoman; y sigues aquí, sonriendome ensimismado. Y con la misma sensación de volver a ser niños. Enclipsados por la novedad y la lujuria. A qué jugamos?

Se me estruja el corazon cuando de tus labios susurran mi nombre; en duda, en gula, en placer y en alegria. Mientras mis venas elevan mi temperatura bajo tus manos expertas. 

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